Sumémonos a la política y difundamos la empatía como principal valor para construir un país mejor. Este blog es el diario público de mis pasos por, y en estos momentos hacia, la política, el cuál deseo compartir con el objetivo de que te sumes y ayudes a hacer realidad un futuro que hoy soñamos. Los consejos, ideas y críticas que puedas aportar serán muy útiles para mí y los lectores.
Esta es otra de las ideas que aplican para Argentina, y no para nuestra Ciudad de Buenos Aires. Aún así, me gustó mucho, hace unos meses que la pensé, y acá la comparto.
La unión hace la fuerza, y los países productores de petróleo así lo entendieron. La OPEP es mucho menos que perfecta, pero sigue viva después de décadas.
La OPEP agropecuaria que imagino debería delegar un poder a cada nación basado en su capacidad exportadora y su producción general. Si a hoy ya existe algo parecido, mil disculpas que llegue tan tarde.
-->Objetivos:
1)que el dinero del campo quede en el campo:
influir en los precios de los commodities acordando producciones, negociaciones
con proveedores globales, combatir barreras arancelarias, dumping, etc.
2)Crear el Linux de Monsanto. O sea, que exista un
instituto de biotecnología que se la pase creando y patentando mejores
semillas, cruzas genéticas, etc., que después las venda solo al costo que
repaga su funcionamiento (y así nos olvidamos de semillas que crecen una sola
vez, etc.).
3)Es difícil adecuar normas de modificaciones
genéticas… cuantas más naciones, más complejo. Pero si empiezan Argentina y Brasil
seguro que otros querrán sumarse pronto.
4) La soja es un "super alimento", y no es el único. Cuando uno hace las matemáticas de lo que cuesta una tonelada de soja, y se da cuenta que eso alimenta a una persona un año entero, entendemos que el hambre en el mundo tiene los días contados. Si este organismo debiera incorporar una gran causa social, además de las económicos, creo que sería la ideal.
Si me invitan a rescatar un razonamiento acerca de todo el post: hay que crear el Linux de Monsanto.
Así como Nueva York pudo dar vuelta el barrio de Meat Packing (empacador de carne), deberíamos generar ideas para Mataderos.
Creo que rescatar su tradición vacuna definitivamente ayudaría.
Acá va una idea bastante loca, que necesitaría de la colaboración de varias partes para hacerla un éxito. De paso, se une a la premisa de que "si somos un país atado a la suerte del campo, hay que sumar propuestas para el campo".
¿Por donde empiezo? ¿Alguna vez leyeron lo que dicen una caja de té Twinings? Dice así:
-->
TWININGS
OF LONDON BY APPOINTMENT TO HER MAJESTY QUEEN ELIZABETH II TEA AND COFFEE
MERCHANTS R. TWINING AND COMPANY LIMITED. LONDON ESTD. 1706 · 216 THE STRAND,
LONDON WC2, ENGLAND
Uno lo lee e inmediatamente entiende que está por tomar un té del mismo proveedor de la casa real. La reina Isabel II le dio una Autorización Real, o sea una concesión hecha por los miembros más altos de una Familia Real a las compañías que proveen de mercancía y servicios a los individuos de la familia.
El beneficio, claro está, es que la orden le permite al proveedor anunciar el hecho de que proveen a la familia real.
Entonces, mi idea necesita al menos de 3 patas:
1) Una calidad superior de carne, predefinida según un estándar (animales de entre x - y meses, si/no feedlot, etc.)
2) un frigorífico de última tecnología a instalarse en Mataderos, o un conjunto de frigoríficos a unirse e instalar sobre todo una gran empacadora en el barrio, oficinas de Marketing, etc.
3) Que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acerque posiciones con la casa real Holandesa para que dicha marca a crearse de la carne más premium argentina sea la proveedora autorizada de la casa real.
Según Wikipedia, los Países Bajos poseen la Predicaat Hofleverancier (autorización real).
Ahora que ya leíste todo esto, vamos de nuevo: creo que Argentina aún posee un mito en el mundo acerca de la calidad de su carne, el que cada vez se pierde más debido a la caída de sus exportaciones y abaratamiento en los costos de producción (feedlot intensivo, etc.). A hoy no hay ninguna marca de carne conocida en el mundo, y dar a conocer una costaría muchísimos millones de dólares. Salvo que un país o una gran ciudad como la de Buenos Aires se ponga detrás de ella, y llegue a estrategias de marketing originales como asociarnos al prestigio de una monarquía Europea.
Creo que la Casa Real Holandesa no se prestaría a cualquier pedido sin las garantías necesarias. Por eso, antes de llegar a ese punto, la empresa a crearse debería poseer normas súper estrictas de selección de las carnes, el fin noble detrás de la recuperación de un barrio, las demás normas y procedimientos a sus empleados (capacitaciones, higiene, etc.), la mejor tecnología edilicia y de empaque, transporte y exhibición de las mismas, etc.
Creo que con el sello de una Casa Real detrás (entendido en el interés extra de la reina Máxima en ayudarnos), y el impulso de la Ciudad, la marca se impondría en las cadenas de supermercados de delicatessen y en general que apuntan a un público ABC1. Existe una fascinación en el mundo por la realeza que muchas veces en Argentina ignoramos. Los príncipes de Inglaterra suelen viajar a destinos diversos dentro del Commonwealth porque el impacto de leer que estuvieron allí impulsa el turismo durante muchísimo tiempo, al punto de que suelen referirlo en guías futuras de viajes, por sólo dar un ejemplo. Este proyecto no sólo ayudaría a la marca de carne a crearse, debería ayudar a reposicionar nuestra carne en general, después de haber quedado tan relegados en la exportación de la misma, y al sentido de pertenencia de Mataderos. Fácilmente se podría asociar a Mataderos con "Aquí se empaca algunas de las mejores carnes que se sirven a los reyes de Holanda", o "Carne de Reyes", etc.
Hay mucho por hacer, ojalá la idea pueda inspirar a alguien.
-->
Lamentablemente Buenos Aires es una capital rica y pobre al mismo tiempo. Pareciera que construir kms. de subte ya no es una opción.
Por cuestiones de trabajo a veces tomo Juan B. Justo de mañana y al mediodía, y viajar en bus en vías exclusivas es bastante más placentero que un viaje normal. Llego a Floresta en 20 minutos, y varias veces voy sentado (algo que ya leímos en todos los diarios).
La realidad es que también tengo un auto, o sea el privilegio de elegir. La metrovía me perjudicó como conductor, pero me benefició como usuario del trasporte público y ciudadano; y creo que todos estamos de acuerdo que la gran mayoría de los porteños somos usuarios del transporte público, así que está claro para donde tienen que ir las prioridades (además de ser una forma más ecológica de transportarnos).
Entiendo que, con una economía de ajuste, es iluso pensar en desarrollar 100km de Metrovías en un año, pero al mismo tiempo no veo otra solución para mejorar nuestro sistema de transporte (las bicicletas, viendo el éxito en Europa, también lo son, pero acá culturalmente me parece que faltan algunos años). Quizá, si pusiéramos un impuesto extra a naftas para personas y a los usuarios del transporte público, pudiéramos asegurarnos de hacer de estos 100km una realidad. Sería genial que la 9 de Julio, Córdoba, Rivadavia, San Juan... tuvieran transporte privilegiado. Ni que decir si alguna ley castigara severamente el piquete que afecte al transporte público.
La idea es la siguiente: Convocar a artistas locales y foráneos a mudarse a un barrio porteño (por ejemplo, Boedo). Ellos se dedicarían a escribir, pintar, esculpir... a cambio de donar una cantidad de obras a la ciudad (al barrio), y teniendo a cambio casa y expensas cubiertas.
Sé que puede resultar difícil, pero imaginemos que se sumaran 1000 artistas de todas partes (300 argentinos, 200 del resto de latinoamérica, y el resto de todo el mundo). Yo creo que su llegada traería un desarrollo a la zona que puede durar 100 años (estoy con las cifras redondas, sabrán disculpar). Abrirían cafés, donde los curiosos y cholulos también nos acercaríamos para convivir en ese aire bohemio... tal vez se acercarían filósofos y pensadores a discutir ideas con ellos... y las plazas del barrio se podrían ir llenando de obras contemporáneas... es más, cada x meses podría hacerse alguna "excursión artística" a algún barrio vecino con la intención de dejar su impronta y embellecer un lugar específico.
Creo honestamente que sería un tema muy difundido en el exterior, cuya prensa nos traería más turistas que nunca, además de toda otra cantidad de artistas que, para estar cerca de una vanguardia internacional, se financiarían sus gastos.
La inversión para tal proyecto no es menor. Si consideramos que cada artista puede costar U$2000 al mes (casa, comida, la burocracia que maneja el tema, etc.), serían U$2M al mes, o U$48M en 2 años. Siendo un país pobre, uno podría preguntarse si vale la pena invertir en esta idea. Yo creo que, gran parte, puede financiarse. Por ejemplo: Se le podría pedir a varias embajadas que "apadrinen" a sus artistas... también hablar con algunos museos para que compren una parcialidad de las obras donadas a la ciudad, además de otros sponsors que podría tener el proyecto. Si sumamos los ingresos que trae el turismo, el ahorro en publicidad en el extranjero para difundirnos, otros artistas que podrían venir e instalarse, el traer movimiento económico a un barrio, revalorizar el lugar y sentido de pertenencia de los vecinos, etc., me parece que el repago es rápido.
Otra forma de justificar el "sueldo" a los artistas, sería que un par de horas a la semana donen su tiempo para un taller informal de arte (sea en plazas, calle o su propio taller/casa). Esa inspiración y amor por el arte que pudieran transmitir a nuestros vecinos nos revaluaría como sociedad.
Por último, quizá un proyecto más estudiado (y equitativo), dice "los 300 pintores a este barrio" (para generar la marca de "barrio de los pintores"), "los 300 escultores a este otro", "los 300 escritores a este otro...". Lo que no me gusta tanto de esa idea es que el intercambio se vuelva menor... creo que juntar a mucha gente talentosa de diferentes especialidades nos enriquece.
Imagino el día en que toda la contabilidad de la ciudad y sus organismos esté on-line, para que cualquier ciudadano pueda revisarla. Incluso el extracto bancario... que favorezca una auditoría ciudadana, colaborativa, más barata y eficiente, donde podamos dejar comentarios sobre los gastos, etc.
Me gustaría incluso que todo partido que presentase listas para la Ciudad esté obligado por ley electoral a actuar de la misma forma, y que los eventos que no estén registrados en la web, pero finalmente se vean (actos, afiches, etc.) sean fuertemente sancionados.
Yo sé que es utópico, pero sería magnífico.
Cada vez que voy al centro veo infinidad de cartelitos de papel con alguna foto de una prostituta, pegados con boligama, en todo espacio posible. Son carteles de 10 x 15 o menos, fotocopias blanco y negro, y no se respeta nada... buzones, puertas, carteles pagos, paredes, semáforos... es realmente una lástima.
Ya he visto hasta "comandos" de "lava carteles" - que me imagino trabajan para la municipalidad, intentando ganarle la competencia a los "coloca papelitos", que en general sólo traen su boligoma, muchas copias, y un gorrito (¿será para que no los filmen desde el aire las cámaras de seguridad?).
Me encantaría saber qué dice la ley actual, pero me imagino que no cabe duda que el daño a la propiedad pública está tipificado. Será difícil de demostrar que eso es un daño? (cambiaría la ley si fuese así).
Creo que la forma de actuar de la ley tendría que incluir el llamar a la prostituta, y si realmente reconoce que es un servicio que presta, que ella también sea sancionada (o sea, aunque uno no encuentre in fraganti al coloca carteles, que pueda actuar). Sé que es difícil determinar si ella
Me gustaría mucho que Ginóbili alguna vez entre a la política. Me parece un tipo muy interesante. Le fue extraordinariamente bien en el basquet, aprendió así que jugar en equipo es mejor que solo, que un líder fuera del campo es tan importante como los 5 adentro, vivió buena parte de su vida en USA, conoció jugadores de muchísimos países, ganó todo, supo perder cuando le tocó, es muy respetado en Argentina - no importa el partido político ni el nivel socio-económico -.
Me lo imagino como un nuevo Hugo Porta, pero con mucha más proyección. De por si ya tiene una fundación y está acostumbrado a lidiar con la prensa. Creo que conseguiría muchas posibilidades para chicos que quieren crecer a través del deporte.
Con esta idea me surgen problemas comunes. El primero es que no conozco realmente qué leyes a hoy existen, y el segundo si no es un proyecto más nacional que de nuestra ciudad. Creo que las tormentas de ideas son pasos fundamentales creativos y quizá no se parecerán a las ideas finales. Consideren por favor estos párrafos como "la tormenta" con todos sus defectos, y ojalá algo que nos mejore la vida a todos salga de aquí.
La actual ley de mecenazgo de arte de la ciudad es bastante abarcativa e incluye páginas webs con fines culturales y al diseño. ¿Qué propongo?: una ley del arte, anterior al mecenazgo, que vuelva a pensar "qué es arte" (y yo sé que hoy en día uno puede caer en "todo"). Si el cine ya fue el 7mo, yo agregaría a la gastronomía como 8vo y al diseño como 9no, y no frenaría la lista ahí, pero si estas reflexiones. Los franceses son amantes del buen comer y beber, y todos los respetamos por ello. Uno sabe que la identidad y cultura francesas están asociadas tanto a sus comidas como vinos y licores. Cada vez más la gastronomía, en manos de un buen chef (o enólogo, etc.), es vista como artística. Me parecería increíble que la ciudad (o mejor aún el país) se adelante al resto del mundo en elevarlo a un nivel de arte por ley, con las consecuencias que eso traiga (impositivas, educativas, etc.). Hablaría de la calidad de vida de los porteños, de nuestras pasiones, de nuestra cultura. Entre los muchos aspectos que debería considerar la ley, es que el arte es exportable, redituable económicamente y genera poder (solo piensen en Bono apoyando o criticando fines). Si pienso internacionalmente, un chef como Gastón Acurio hace repensar "qué es Perú". El hecho de que para sus platos rescaten variedades de papas andinas, haga helados de frutos locales, nos ofrezca carnes de cuiz, alpaca y llama, lleva a que otro montón de cocineros tomen esos elementos, y se difundan así sabores que benefician tanto a consumidores como pequeños productores de materias primas. GA ha tenido la visión de llevar sus restaurantes a Argentina, España, México, USA... con lo cual le da la posibilidad a estos productores de también cruzar fronteras. Está claro que la cocina peruana es sólida más allá de GA, y que el hecho de que cualquier restaurante en el mundo ofrezca hoy ceviche no tiene nada que ver con él (pero si con la difusión de sus ajíes y pescados). Un ejemplo de diseñador que trasciende aún muerto es Alexander McQueen. El Metropolitan, en NY, se llenó día tras día, y muchos sólo habrán visto la posible extravagancia de sus propuestas, pero la reflexión de qué es Gran Bretaña, del imperio que fue, de los elementos de cada una de sus colonias, está ahí. Para mí no cabe duda de que eso es tan artístico como un gran cuadro. Ahora llegamos a la parte del mayor delirio de todo esto. A los artistas hay que juntarlos. París fue el centro del arte durante 150 años, y después lo fue NY. El buen arte, genera mejor arte. Los artistas nuevos se tienen que nutrir de los anteriores para hacer algo distinto pero que valga la pena. ¿Qué pasaría si uno juntara a Francis Mallmann con Matías Duville, con Darín, con diseñadores y músicos... a redefinir lo argentino (ya sé, debería quedarme en "lo porteño", pero la idea me gusta demasiado)? Tal vez sólo se aburrirían... pero lo cierto es que Borges y Bioy se reunían en cafés a delirar, trabajar y pasar el tiempo, y creo que nadie duda de que a ambos los enriqueció. Sé que en cada artista hay egos muy difíciles de manejar, pero sería maravilloso que un restaurante complete un sentido estético con cuadros, diseño y música, o que de por si cualquier artista argentino enriqueciera su mirada con todas las ramas del arte, pero con ese rasgo común, "argentinidad". No sé si hay algún organismo privado para realizar una convocatoria así, pero estoy seguro que la Nación o la Ciudad de Buenos Aires, pueden hacerlo, y que una ley puede ayudar. Esa ley puede dar trabajo a mucha gente y placer espiritual a mucha más. Si el bife le permitió a la gente de campo vivir bien por 100 años, me parece positivo pensar cómo potenciarlo. No hay una cadena de empanadas con presencia internacional, ni tenemos una Carolina Herrera... en algo fallamos, porque la capacidad para conseguir esas metas está. Los brasileños están imponiendo sus speto corridos en USA, quizá de una forma muy popular (que tal vez sea menos "artística", pero creo que los beneficia igual). Hay un orgullo por saber que nuestro vino se bebe en todo el mundo, pero la competencia cada vez es más dura. Hay que darle motivos a la gente para que nos siga eligiendo, y creo que va más allá de los productos per se. Además, pasan cosas "curiosas" como que la centolla se pesca cerca de Tierra del Fuego, se lleva a España donde se la consume como si fuera local, y en Argentina el 0.01% alguna vez la probó, siendo una de las mayores exquisiteces que podemos ofrecer. Y el mismo cuiz que GA cocina como el Pekin Duck (y para mí fue mucho más rico) lo tenemos nosotros y sólo estamos esperando para que alguien lo ofrezca. O la llama, que salvo en Salta y Jujuy no se consume, y es una carne muy sana, magra, sabrosa, que podría tener un consumo como el del cerdo, porque no diría que es menos rica, ni que producirla es muchísimo más caro. Vuelvo a Perú. Kuna es una marca de ropa muy cara, que vende diseños de alpaca. Cada vez tiene más locales internacionales. De nuevo nos hace repensar "qué es Perú". La sofisticación de su cocina muy propia, se extiende a tejidos y diseños. Yo estoy seguro que Kuna va a seguir creciendo y creciendo... ¿Qué argentino está repensando qué tenemos de original para ofrecer en moda? Cardón tiene 110 locales en el país, y que yo sepa ninguno afuera. La Martina es invento de un italiano, que se inspiró en nuestro polo para crear una marca espectacular. Estando en USA me tocó ver la clásica alpargata de campo, con incluso una pequeña bandera argentina, que lanzó un americano que visitó nuestro país y le gustó como modelo de ropa. De hecho lo asoció a una causa noble, y es que por cada par vendido, entregaría un segundo par a un chico pobre (descalzo). El va a ser un negocio mundial en algo que nosotros solo "consumimos" localmente.
La cultura la tenemos, el talento también, los elementos existen... creo que falta una buena refelxión de nuestras mentes más privilegiadas y alguien (algo) que las coordine.
Lo que me gustaría es atraer gente a la política. Me refiero a todas las personas que de por si sienten afinidad a ella, pero por diferentes motivos están alejados. Facebook y otros tantos emprendimientos exitosos han conseguido que la gente quiera publicar sus noticias personales, fotos y videos a amigos que quizá no veían hace años. O sea, Facebook nos ha ayudado, pero también motivado, a retomar contacto con seres queridos en el olvido, y a estar más próximos aún a nuestros afectos actuales. A mí me gustaría ser un Facebook de la política, o sea, un motivador / generador / perfeccionador de la relación de la gente con la política y los políticos. Potencialmente, podemos vivir en un mundo mucho mejor que el actual. Hay varios enfoques para convertirlo en realidad. El mío es involucrándonos mucho más. Creo que el sistema político actual deja a la gente como espectadora, ausente, que sólo interviene en procesos aislados como al votar y con cacerolas. No es suficiente. Para mejorar nuestra día a día podemos actuar de forma activa. ¿Qué ocurriría si gente realmente preocupada por el país, y no por su supervivencia, formara el 30% de la cámara de diputados, de los puestos de carrera en un ministerio, o si el 10% de los padres de una escuela se esforzaran continuamente por la mejora de la misma? Creo que el resultado sería exponencial. Pero, al mismo tiempo, ¿cuántas veces te llegó una invitación para presentar examen a un puesto de carreara? ¿Te enviaron información del proceso que tendrías que llevar adelante para presentarte a senador por un partido? ¿Conocés los estatutos que regulan el funcionamiento de tu universidad?
Para dominar un arte, hay que conocer sus reglas. Si no sabés como funciona una computadora, es difícil que puedas componer música digital. Un buen jugador de fútbol conoce perfectamente el reglamento. Las empresas como Facebook gastan presupuestos millonarios para facilitar el uso de sus herramientas, constantemente se preguntan ¿la gente va a entender cómo funciona esta nueva aplicación? ¿en qué orden debo poner las opciones de un menú para facilitar las respuestas? ¿Qué colores resultan más amigables para que los usuarios sientan satisfacción al participar? En cambio, todas esas preguntas resultan lejanas, incluso vacías en el mundo de la política. No se publica nuestro presupuesto y ejecución en función de que la gente común pueda revisarlo y aportar sus observaciones. No se discute una nueva ley de tránsito en un ambiente 2.0 de participación masiva, donde incluso argentinos viviendo en el exterior podrían aportar qué ventajas ven de leyes extranjeras para el buen tráfico. Ser político es ser un profesional que maneja códigos muy demandantes y que se aprenden a golpes, lo que no favorece que quieras compartirlos con terceros fácilmente. La mayoría de los políticos se hacen de abajo e invierten muchos años para llegar a un puesto interesante, hacen sacrificios personales y se deben traicionar hasta a si mismos para triunfar. Por eso se habla de políticos de raza. Hay que tener mucho cuero para soportar todo eso. El sistema es duro y filtra a los blandos. Si no tenés agallas y estómago, mejor ni te metas. Si ya tenés la seguridad de una gerencia en una empresa: ¿para qué sacrificarte en ese lodo? He aquí el punto: el sistema no te ayuda a que ayudes. El sistema, hecho para supervivientes de la política, te quiere lejos de ella. Los puestos buenos faltan, no quieren más competencia. ¿Qué viene a hacer un recién llegado a un lugar donde un político lleva 15 años intentando acceder? Si tienen que defender ese lugar con los dientes, lo harán. Además, no son como los no-políticos, ellos no saben hacer otra cosa más que política, no los podés dejar afuera porque su futuro económico se acaba. Y todos queremos salir adelante. Y así cada vez el sistema se cierra más: o formás parte de la pirámide política, aceptás sus códigos, hacés una escuela de sacrificios, demostrás lealtades, te ensuciás un poco las manos (justamente para asegurar lealtad), o quedás fuera, del lado de los espectadores, los que votan cada par de años a un club de gente que no pertenecerás… a menos que cambiemos la inserción a ese sistema. ¿Qué pasa si al final, formar un partido barrial no era tan difícil, si con los formularios correctos, suficientes firmas, instrucciones de cómo armar una campaña con pocos fondos, etc., podías presentarte en una pequeña elección y ganarla? ¿Y si, en el caso de tener autoridades escolares deficientes, presentar el caso para que se cambien no fuera la burocracia que imaginamos los que no dominamos ese terreno?
Como decía más arriba, mi objetivo es que los ciudadanos nos acerquemos más a la política. Cada uno desde y en el lugar que más quiera. Hay menos problemas que personas con capacidad para resolverlos. Para llegar a esa situación de no-políticos en la política propongo 2 iniciativas:
La primera es facilitar el acceso al sistema político mediante información, por ejemplo, mediante una página web que tenga formularios y procedimientos para toda nuestra vida cívica. Imagino una Wiki colaborativa, donde tengas la misma información que te pueda dar una web gubernamental (por ejemplo, acerca de los trámites que debés hacer para casarte), pero comentados, con consejos y advertencias para que nada te salga mal. Si la página funcionara realmente bien, hasta imagino que uno pudiera mandar la foto de un agujero en la calle, poner los datos de la dirección, y que la web lo hiciera llegar a la municipalidad correcta, tuviera un seguimiento del trámite, una medición para los días transcurridos hasta solucionarlo, etc. Me gustaría que pudieras preguntarle cosas como: “¿Un comisario se elige o no? ¿Cómo debo hacer para hablar con él? ¿Qué consejos debo seguir para que mi cita con él sea lo más exitosa posible?”; o que pudieras ver qué leyes está discutiendo cada cámara, qué diputados y senadores integran esas comisiones, y los emails y direcciones de ellos para hacerles llegar cartas a favor o en contra del proyecto (creo que un diputado va a votar con más responsabilidad si 15,000 de sus electores le expresan su opinión). También que pudieras ver el historial de votaciones de cada diputado y senador.
Quiero aclarar que la web es una de las formas de ayudar a que la gente participe. Si se pudieran dar más cursos cívicos (primero redactarlos), promover los casos de personas que dieron y dan ejemplo en su comunidad (creo que nosotros no hemos sido tan hábiles como los americanos para generar mitos y difundir a nuestros pequeños héroes políticos).
Lo ideal es que todas estas funciones las tome el mismo estado. Crear un sistema paralelo que se ocupe de acercar a las personas a la política me parece un fin menos logrado. No es que sea malo, simplemente menos eficiente. Ya tenemos 3 poderes más la prensa y las ONGs. No necesitamos otro, ni una nueva ONG, sino mejorar a los 3 actuales. ¿Cómo creo que puedo contribuir, además de difundiendo estas líneas con la ilusión de que inspiren a alguien más, sino con el ejemplo? Ese será el tema de un futuro post.
La segunda propuesta para acercar nuevamente a la gente a la política es promover la empatía. La empatía puede definirse de muchas maneras y ejemplos; a mí me gusta explicarla como “la capacidad de ponerte en los zapatos ajenos”. A veces leemos que hemos dividido al país en 2. Yo creo que lo hemos dividido en unos 2 millones al menos. Cada uno se ocupa de su familia, unos pocos amigos y si mismo, y cada vez la idea de prójimo se vuelve más lejana. El chico que nos pide dinero en la calle es un ser extraño, al igual que el viejo que no tiene quién lo mantenga, o el enfermo que no consigue un donante para sobrevivir. En los países socialdemócratas más desarrolladosexiste una verdadera voluntad de inclusión de los más desfavorecidos. Acá son tantos que ya no sabemos qué hacer. Y en la medida de que no seamos capaces de entender el sufrimiento de una persona en peores condiciones, más nos va costar salir adelante como país. Si yo, que tengo las condiciones de ayudar a la educación de los chicos más favorecidos, ¿quién lo va a hacer? ¿El “Estado”? (entendido como un ente ajeno, intangible y tranquilizador de mi conciencia) Y si yo no me ocupo, ¿cómo vamos a disminuir la delincuencia, los embarazos no deseados, etc.? Hemos perdido la conciencia de que somos una cadena, y por lo tanto estamos todos encadenados en nuestra suerte como país. Pensamos que el límite, la frontera de nuestra preocupación, está en nuestros seres queridos. El Estado y el país están contra nosotros, nos cagan, o al menos lo intentan. Construir algo todos juntos parece utópico, demasiado complicado, demasiadas opiniones e intereses encontrados.
Yo querría colaborar a difundir la empatía. A Obama le preguntaron: ¿Qué es ser patriota? Y él respondió “Ser empático”. Me pareció brillante. Un argentino es patriota si le importan todos los otros argentinos, si sufre por ellos, si está dispuesto a sacrificarse por ellos, ayudarlos desinteresadamente. De hecho, ser empático me parece la característica más importante de ser humano. Que una mujer pueda llorar ante una cámara de televisión porque una inundación le quitó todo lo que tenía y del otro lado miles de personas que no la conocían lloren desconsoladamente y actúen donando dinero, sangre o frazadas nos hace sentir más vivos que nunca. Preocuparnos por los demás es la mejor forma de preocuparnos por nosotros mismos, y a su vez, aunque sería injusto pretender que los otros “estén ahí cuando uno los necesite”, eso es mucho más probable que ocurra.
Lo difícil es generar un movimiento sincronizado de millones de personas tras ese objetivo, que evite que la gente se desmotive rápidamente. Hay que provocar un cambio de mentalidad profundo, sustentado en el ejemplo claro de las personas públicas (empezando por los políticos).
Pero difícil no es imposible, y yo querría dedicar un gran esfuerzo personal para que esa mentalidad sea la argentina del futuro. Se han analizado 1,000 causas de porqué Argentina es un Estado fallido. Para mí la respuesta ha sido la falta de empatía (no nos faltó talento, ni educación, ni recursos naturales). El siglo XX fue una vergüenza de peleas de unos contra los otros, y el comienzo del siglo XXI nos encuentra igual (dicho tanto por el gobierno como la oposición… es en lo único que estamos de acuerdo: estamos enfrentados).
Si conseguimos tomar conciencia de que ese es nuestro principal problema, estaremos a medio camino de la solución.
Epílogo y Resumen: Este blog, nacido el 5 de julio de 2006, en mis meses trabajando para una empresa en San Juan de Puerto Rico, debe cambiar. Nació pensado para la Ciudad de Buenos Aires, y con el tiempo fui viendo que las mismas propuestas aplican a las demás ciudades y al país. Su objetivo inicial era el de aportar ideas, algo muy noble. Ahora me resulta imposible hablar del blog sin hablar de mí mismo. Llevo años preparándome para participar y pensando cómo hacerlo mejor. Me gustaría ayudar desde 2 propuestas: acercar la política a la gente, para sumar personas valiosas de todos los ámbitos (el país necesita a su gente más talentosa) y difundir la empatía, entre otras formas con el ejemplo, para salir adelante como país.
Hoy Apple comenzó a vender la Ipad en Estados Unidos. Una Ipad sería una Asistente Personal Digital, o sea un aparato que no es un teléfono inteligente ni una computadora personal, pero tiene algo de los 2. A mí, la función que más me interesa, es la de leer libros y revistas en formato digital, algo que ya permite la Kindle (de Amazon), pero con limitaciones tecnológicas muy importantes. Voy a aclarar todo esto un poco más ya que es el tema principal del post. La belleza de una Kindle es que no emite luz, y por lo tanto resulta en una lectura muy descansada, similar a la del papel; la Ipad te va a romper los ojos como cualquier computadora, pero te permite interactuar mucho más con el medio, por ejemplo, incertando fotos, ampliándolas, agregando video, etc. Este segundo tipo de libro electrónico es el que va a resultar triunfante.
Discutir ahora si los libros digitales van a reemplazar a los tradicionales, y lo mismo con las revistas, ya no tiene sentido. VA A OCURRIR. No importa si sos un amante del papel, incluso de la filigrana, del mate de una hoja, del olor de un libro nuevo... quién haya tenido una Kindle en sus manos por 10 horas lo sabe. Con lo errado que puedo estar, mi visión es que en 10 años se van a vender muchos más libros digitales en los países desarrollados, que en papel en el planeta. Pero lo importante no es eso, sino que el libro como tal (leído en papel, papiro, pantalla de computadora o Ipad) va a haber muerto. Ya no vas a leer letras, darles sentido, agregar un poco de imaginación, y listo. Mi visión es que va a nacer una nueva forma de leer. Viajá por un minuto al 2020, situate en un sillón muy cómodo con un ebook en tu mano... estás leyendo un libro de Harry Potter (odioso quizá para vos, pero muy gráfico para lo que te voy a contar), y que la misma cámara de tu PDA (Asistente Personal Digital, por sus siglas en inglés) detecta, por la posición de tu pupila, en qué línea vas de esa página: un ave enorme vuela a pocos centímetros de Harry, y él se agacha asustado... y al mismo tiempo escuchás el ruido de las alas del animal y el salto de Harry al piso. No cabe duda de que el efecto te va a atrapar mucho más en la historia, de hecho tu poder de concentración subirá. Lo mismo ocurrirá si llegás a un momento de terror y escuchás un grito desesperado, y si querés generar suspenso y se escucha una música de fondo acorde... o si en un momento de violencia unas gotas de sangre recorren la pantalla del libro, o en otro de amor los tonos de fondo de tu PDA se vuelven más rosados... las posibilidades son infinitas... En mi opinión, no hay forma de que las nuevas generaciones privilegien nuestra lectura "aburrida" de 5,000 años de historia frente a esta nueva lectura interactiva. Va a ser un bien de consumo de al menos 1,000,000,000 de personas. Eso va a generar varias industrias que hoy no existen y que pueden ser una oportunidad impresionante para desarrollar a nuestra ciudad y nuestro país. Por nombrar algunas: 1) Así como hoy en día existen n softwares para hacer tu propio álbum de fotografías digital, donde agregás música, regulás el tiempo de cada foto, las editas, hacés zoom, etc., se van a crear softwares para editar tu texto (ya sea de revista, libro, mail, carta de amor... lo que quieras). 2) Los libros más leídos van a manejar presupuestos importantes de efectos especiales para libros, al igual que las revistas más importantes para sus revistas. Los argentinos somos muy buenos para la publicidad, siempre se nos reconoce como creativos, más enfocados en ganar premios de publicidad que en vender (o sea, más artistas que marketineros). Veo muchas similitudes entre una industria y la otra... equipos creativos analizando cada frase, cada escena, para ver qué efecto insertar que la complete. 3) Similar al punto 2, pero no exactamente, creo que muchas editoriales podrán optar por tercerizar la edición digital (y preponderante) de sus revistas más vendidas. Eso dará pie a softwares de edición profesionales y a la gente que finalmente debe hacer el trabajo de buscar videos o fotos asociados a una nota, la música que la acompañará, etc. 4) Software de lectura de pupila, y softwares de infterfase entre la lectura de pupila y la edición de texto.
Varias de estas industrias, a hoy, prácticamente no existen (por supuesto que existen editores de texto para periódicos y revistas, pero no al nivel que la demanda exigirá), y al mismo tiempo, no son industrias que tengan grandes barreras de entrada (no se necesitan U$10,000,000 para fundar una empresa de efectos especiales, ni de desarrollo de software... quizá la única entrada complicada sería la de Hardware de lectura de pupila, que ni siquiera mencioné). Los argentinos hemos demostrado talento para desarrollar software y para la creatividad publicitaria, ambas muy importantes para estas nuevas industrias que, en 10 años, serán una realidad tan certera que no deberíamos ignorar. La Ciudad de Buenos Aires puede apoyar activamente dicho desarrollo, y el país más aún. Es más, estoy seguro que dichas tecnologías serán muy usadas para el aprendizaje. La lectura de pupila va a poder detectar en qué palabra se queda trabado un chico, y se la podrá decir para que continúe, o aclararle el significado si así lo desea. También podrá detectar cuando el chico se haya desconcentrado del texto y empezarle a leer para motivarlo a que retome donde dejó (e incluso marcarlo con un color especial para que no le dificulte encontrar dónde se encontraba). Eso significará mejores alumnos (fundamental para competir en el mundo) y el el adiós a los textos en los cuales aprendimos nosotros. Serán contratos millonarios para asegurarnos que nuestros hijos aprendan mejor inglés, ciencias y cuántos materias sean importantes para su desarrollo. Conozco 2 empresas que venden en U$100 sus textos anuales para escuelas, y eso que no contienen ni siquiera un software... Tan solo un texto que promete ser supurior para el aprendizaje del chico...
Enrique Weber, 3 de abril de 2010 enrweber@yahoo.com.ar http://mafaldapresidente.blogspot.com/2010/04/nacera-una-nueva-industria.html